¡Qué voy a decir de La Cocina de Babette que no se haya dicho en todos los rincones de la bloguería y del patio panarra!
Pero participar en un taller de Babette es una experiencia realmente maravillosa si te gusta hacer pan en casa. Llevaba tiempo queriendo hacer uno, pero suelen estar siempre completos y hay que reservar con antelación, algo que ya dice cosas muy buenas de la escuela.
Había leido en su web su manera de trabajar y... ¡me encanta lo qué dicen y cómo lo dicen!
"¿Qué tienen nuestros talleres? Sobre todo mucho esfuerzo detrás, mucho interés en compartir y una gran pasión. Nuestro trabajo comienza con una idea, a continuación vemos si es factible ponerla en práctica, el tiempo que llevará, los ingredientes, los utensilios. Si consideramos que se puede convertir en taller, nos ponemos manos a la ‘masa’. Primero investigamos el temario, acumulando información que vamos digiriendo para que a vosotros os llegue en un formato claro y sencillo. Está parte del proceso nos encanta y en ella se basa la elaboración de nuestros librillos en los que trabajamos con tesón, esos manuales de referencia que os lleváis a casa para tener a qué recurrir cuando os surgan dudas o se os olvide algún detalle. Con la teoría bien enmarcada, nos sumergimos en la práctica. La cocina de Babette, o las cocinas de nuestros profes invitados, se convierten en laboratorio. Los éxitos vienen siempre precedidos de algunos fracasos, que forman parte de nuestra preparación para lograr que vuestra formación sea más fácil y directa. Queremos ser vuestro ‘atajo’, por decirlo de alguna forma"
¡Y vaya si se convierten en un atajo! Me apunté al taller de baguettes. Era un poco por cabezonería. La mayoría de gente asocia el pan hecho en casa, a un pan integral, del sector de la construcción ( osea, ladrillo ) , lleno de semillas, y que no es del gusto de todo el mundo. Pero cuando llevas unas baguettes hechas en casa, la gente lo f-l-i-p-a! La baguette es como "esa idea de rico pan que todos tenemos en la cabeza".
Yo disfruté como una enana durante tres días ( viernes, sabado y domingo) haciendo baguettes... creo que el domingo por la tarde hasta hablaba frances y ;D...

Me gusto todo:
- El espacio de la escuela está muy bien planteado.
- Pequeños detalles muy cuidados que hacen que el taller vaya fácil y fluido

- Teoría suficiente (y muy bien documentada en su librillo) pero sobre todo mucha práctica, hacer, hacer y hacer
- El grupo es pequeño ( 6 alumnillos) pero no demasiado., se aprende mucho de los otros también, de las cosas que hacen bien , pero también de los errores (la marca personal, decíamos entonces). Viendo los aciertos y los errores propios y ajenos, eres mucho más consciente de los procesos, y de la técnica. Un grupo de gente maja-maja ( jatorra, como decimos por mi tierra), con los que además de aprendizaje , compartimos salmón ahumado de Las Coruñesas (es-pec-ta-cu-lar), miel de Allariz, y pan de centeno. Hasta unas piedras volcánicas me llevé puestas ( cortesía de Leti), con las que ha habido un antes y un despues en los greñados del pan en nuestra casita.
- De la maestra ¿qué puedo decir? Pues que Bea es una autentica gozada y una maestra minuciosa y exigente, que no te dejará irte de allí sin haber aprendido lo que pretende transmitir en cada taller. Divertida hasta decir basta. Rigor y diversión que van de la mano.
Y es su forma honesta de hacer las cosas, sin pretensiones, lo que me enamora de esta escuela. Aman el pan, y se nota. Y si no, leed su manifiesto panarra ... es absolutamente genial!
Había leido en su web su manera de trabajar y... ¡me encanta lo qué dicen y cómo lo dicen!
"¿Qué tienen nuestros talleres? Sobre todo mucho esfuerzo detrás, mucho interés en compartir y una gran pasión. Nuestro trabajo comienza con una idea, a continuación vemos si es factible ponerla en práctica, el tiempo que llevará, los ingredientes, los utensilios. Si consideramos que se puede convertir en taller, nos ponemos manos a la ‘masa’. Primero investigamos el temario, acumulando información que vamos digiriendo para que a vosotros os llegue en un formato claro y sencillo. Está parte del proceso nos encanta y en ella se basa la elaboración de nuestros librillos en los que trabajamos con tesón, esos manuales de referencia que os lleváis a casa para tener a qué recurrir cuando os surgan dudas o se os olvide algún detalle. Con la teoría bien enmarcada, nos sumergimos en la práctica. La cocina de Babette, o las cocinas de nuestros profes invitados, se convierten en laboratorio. Los éxitos vienen siempre precedidos de algunos fracasos, que forman parte de nuestra preparación para lograr que vuestra formación sea más fácil y directa. Queremos ser vuestro ‘atajo’, por decirlo de alguna forma"
¡Y vaya si se convierten en un atajo! Me apunté al taller de baguettes. Era un poco por cabezonería. La mayoría de gente asocia el pan hecho en casa, a un pan integral, del sector de la construcción ( osea, ladrillo ) , lleno de semillas, y que no es del gusto de todo el mundo. Pero cuando llevas unas baguettes hechas en casa, la gente lo f-l-i-p-a! La baguette es como "esa idea de rico pan que todos tenemos en la cabeza".
Yo disfruté como una enana durante tres días ( viernes, sabado y domingo) haciendo baguettes... creo que el domingo por la tarde hasta hablaba frances y ;D...

Me gusto todo:
- El espacio de la escuela está muy bien planteado.
- Pequeños detalles muy cuidados que hacen que el taller vaya fácil y fluido

- Teoría suficiente (y muy bien documentada en su librillo) pero sobre todo mucha práctica, hacer, hacer y hacer
- El grupo es pequeño ( 6 alumnillos) pero no demasiado., se aprende mucho de los otros también, de las cosas que hacen bien , pero también de los errores (la marca personal, decíamos entonces). Viendo los aciertos y los errores propios y ajenos, eres mucho más consciente de los procesos, y de la técnica. Un grupo de gente maja-maja ( jatorra, como decimos por mi tierra), con los que además de aprendizaje , compartimos salmón ahumado de Las Coruñesas (es-pec-ta-cu-lar), miel de Allariz, y pan de centeno. Hasta unas piedras volcánicas me llevé puestas ( cortesía de Leti), con las que ha habido un antes y un despues en los greñados del pan en nuestra casita.
- De la maestra ¿qué puedo decir? Pues que Bea es una autentica gozada y una maestra minuciosa y exigente, que no te dejará irte de allí sin haber aprendido lo que pretende transmitir en cada taller. Divertida hasta decir basta. Rigor y diversión que van de la mano.
Y es su forma honesta de hacer las cosas, sin pretensiones, lo que me enamora de esta escuela. Aman el pan, y se nota. Y si no, leed su manifiesto panarra ... es absolutamente genial!
También nos dió tiempo a hacer unas compritas en la tienda, harinas y utensilios. Me tengo que sujetar... porque todo me parece precioso, y no quiero acabar con mil cosas en la cocina,y este año nuestro mantra es "All you need is less".
Y ya tengo LA "couche" (paño de lino bastante grueso) para fermentar las baguettes , que miro y remiro porque me parece rebonita, y un cedazo, que utilizo sin parar.
Para los que no vivis en la ciudad de los gatos, tienen una tienda on-line que es el paraiso de cualquier panadero casero.
Y sí, si he seguido haciendo baguettes en casa (de hecho tengo un trio pequeñas panarrillas, que ya solo quieren las baguettes de Babette). Aunque el proceso es más largo que para las hogazas o batards, con cierta planificación, se pueden hacer en casa de manera sencilla.
Eso sí, si os planteáis probar en casa ( hay un video fantástico sobre formado y otro sobre greñado en su web) es fundamental usar una harina adecuada para no frustrarse de entrada. La harina panadera de El Amasadero es óptima hacer baguettes.
Cuando voy por Bilbo, también me ha dado buen resultado la harina panadera que compro en panaderías Bizkarra. Incluso a pesar de trabajar con hornos con los que no estoy muy familiarizada, salen piezas muy muy muy bonitas, como estas, cortitas y llenitas ( el tamaño del horno manda)

Y eso si, hay que mejorar el formado de las baguettes en casa... porque me vengo arriba y luego no me caben en el horno... y las tengo que acoplar como puedo (#bewatermyfriend)
Yo de mayor, quiero ser como Bea, aprendiz vitalicia de panadera!

Y añado un par de lineas. Y es que los cursos de Babette, no se acaban cuando te vas, te dan de alta en su canal, y vas recibiendo novedades y mejoras sobre el curso que has hecho... y justo Bea nos enviaba una, un par de dias depués publicar esta entradam , sugiriendo que probasemos la harina eco de fuerza del Amasadero con una hidratación muy alta, porque les estaba dando muy buenos resultados en la prácticas que estaban realizando para El horno de Babette, la panadería que abriran dentro poco.
Y allá que fui con la harina eco del Amasadero... y voila!







