Mostrando entradas con la etiqueta philosophy. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta philosophy. Mostrar todas las entradas

Algunas razones para hacer pan en casa

Playlosophy hogaza hojas
Esta entrada me hace mucha ilusión, es la primera colaboración para el magazine Sugartremens, un equipo de gente muy muy muy maja, que se pierde por la repostería y las cosas bonitas. Me conocieron por casualidades de la vida, unas cosas que llevan a otras, y luego a otras y por último a otras, y aquí estamos. Vireta, la responsable del maravilloso diseño de Sugartremens, fue la que nos lió. Pero a cambió, yo le he liado con la harina, y ahora es "una de los nuestros" y se ha dado a este vicio sano de la panadería en casa.


Y así fue, sin pensarlo mucho, como la mayoría de cosas buenas que me han ocurrido, que hemos inaugurado la nueva sección de pan y masas con esta entrada, y con una pregunta a la que muchos de nosotros nos enrollaríamos cual persiana para contestar

 ¿por qué cada vez más gente está haciendo pan en su casa?

El pan esta volviendo a nuestra mesa, el buen pan. Y lo está haciendo la gente en su casa ¿quién nos lo iba a decir no hace mucho tiempo? Que nos íbamos a poner a hacer pan en casa. Pero cada vez son más los panaderos caseros (en la jerga "panarras") que amasan, fermentan, hornean y comparten su pan.Y nos preguntamos por qué justo ahora, cuando más fácil es comprar un pan  ( lo podemos comprar hasta en la gasolinera, es un pan atroz, pero en definitiva lo que tenemos a mano) va el personal y se complica la vida  horneando en su casa. 

Pues parece que esta bendita "complicación" hace feliz a la gente.

Nos planteamos esta entrada con el marketiniano título de "10 motivos para hacer pan en tu casa". Pero precisamente lo que pretendemos es todo lo contrario. No queremos transmitir la idea de moda o tendencia, queremos honrar al pan y a los panaderos ( caseros y profesionales) y buscar con honestidad por qué cada día son más las personas que disfrutan con un poco de agua , harina y sal. Así que lo hemos dejado en "algunos motivos para hacer pan en casa". Seguro que hay muchos más, tantos como personas amasando y horneando, pero aquí van algunos

Todo lo que necesitas para empezar está en tu casa


Hacer pan es sencillo, tan sencillo como quieras hacerlo. Seguro que tienes en casa harina, agua y sal. Quizás tengas que añadir la levadura de panadero en tu próxima lista de la compra, pero hoy por hoy la encuentras en cualquier supermercado, es barata y ocupa poco espacio en tu armario. Y cuando te hayas enganchado con el placer de hacer pan en casa, ni siquiera necesitaras levadura, porque trabajarás con tu propia masa madre.
Tus manos, un cuenco, un paño, el horno, y algo de tiempo harán el resto.

Un poco de magia

Harina, agua y sal. Solo tres ingredientes, que sufren una transformación increíble durante todo el proceso. Poco que cambiar ¡y tantas posibilidades! hogazas, barras, molletes, candeal, chapatas, baguettes,  bagels, chuscos, llonguets...que te engancharan definitivamente  con la harina.

Usar las manos



Cuando haces pan, usas las manos de una manera en la que habitualmente no tienes oportunidad. Hoy, que todo es táctil, el teléfono, la tableta, el reloj, el cajero. Hoy que pulsamos botones, marcamos pines, puks, contraseñas, usuarios. Hoy  que subimos fotos, vídeos, likes a golpe de click, usamos nuestras manos menos que nunca. Y más que nunca necesitamos usarlas para sentir que somos , que estamos, y que sentimos.

El pan te da la oportunidad de usar tus manos en todo el proceso,:mezclar y remover metiendo la mano hasta el codo si hace falta, pringarse, mancharse, no pasa nada. Sentir la masa entre tus dedos, cómo cambia de textura cuando se va desarrollando el gluten. Plegarla en el cuenco, y luego formarla más cuidadosamente para darle su forma final.

Intervienen todos los sentidos

Ya hemos hablado del disfrute del trabajo con las manos, del tacto.  Pero todos tus sentidos entran en acción, así que la felicidad que produce el pan es completa.

El olfato. El olor del pan en el horno es insuperable. Es un olor de hogar indescriptible. Ya lo decía Graham Greene "El mejor olor, el del pan; el mejor sabor, el de la sal; el mejor amor, el de los niños"


El gusto ¿qué decir? el pan es tan rico con todo, que no podrás parar de comer. Y el mejor pan que hay, es el que haces en casa.

El oído, pues si. De repente desarrollaras un oído prodigioso para el timbre de tu horno. bueno chascarrillos aparte,  escuchar como cruje ( o canta ) el pan al salir del horno es glorioso.

Y la vista.  No podrás dejar de admirar y fotografiar el maravilloso color dorado de la corteza, los alveolos de la miga, las greñas. Todo lo que acontece alrededor del pan es precioso.




Elegir los ingredientes

Harina, agua y sal. Muy simple. Cuidas lo básico, lo esencial, eliges la harina con la que quieres hacer tu pan, los ingredientes, los tiempos.  Sin aditivos, sin nada añadido. Saber lo qué comes y cómo lo has hecho es profundamente satisfactorio. 


El pan es el alimento más  básico  y simbólico de nuestra alimentación, es  sencillo, humilde.  Si cuidamos los básicos, las cosas pequeñas, si cuidamos aquello con lo que nos alimentamos, cuidamos lo esencial.

El coste

Independientemente de la gran  variedad de harinas disponibles en el mercado, una buena harina eco molida a la piedra, no va más allá de los dos euros el kilo. Con un kilo de harina , salen muchos panes. Y hornear en casa es más barato de de lo que pensamos. El Amasadero ha publicado un estudio hace un par de semanas, que calcula que una hornada tipo está en torno a los 0,20 euros.
Hacer pan en casa es un vicio barato.

Te convertirás en el panadero oficial de familia & amigos

Y ya nunca dudarás sobre qué llevar a la próxima comida. El postre, las flores, o el vino son cosa de otros... todo el mundo esperará que tú lleves el pan. Y además estarás deseando  tener excusas para poder hacer más pan, así que todo el mundo feliz: tú haciendo pan y tus amigos comiéndoselo.


Conocerás  gente

La comunidad panarra crece día a día. Internet nos acerca a nuestros colegas panaderos más que nunca. Compartir recetas y sobre todo pasión, charla, dudas y afición en grupos como El Foro del Pan y Amigos del Pan Casero en FB es una gozada

Pero al panarra internet se le queda demasiado virtual, y es habitual la organización de  kedadas para meterse en harina literalmente. El panarra es un ser social. Y buena gente.

Y podríamos seguir, pero lo vamos a dejar aquí. En definitiva hacer pan en casa te hace feliz, te hace sentir bien por muchos motivos . Y hay tantos motivos para hacer pan en casa, como personas horneando. Así que si ya habéis sucumbido al maravilloso placer de la panadería casera, nos haría mucha ilusión que nos contaseis como empezasteis y por qué os gusta hacer pan en casa.


Con pan y vino, se hace el camino











Barritas de cereales, miel de Allariz y buenos propositos




Llega el nuevo curso , el otoño y los buenos propositos a casa. Nos encanta el verano, las vacaciones, el mar, la playa, las fiestas de los pueblos, los helados... pero el otoño nos  gusta muchísimo y nos da mil excusas para meternos en la cocina y enredar un rato.

Nuestros buenos propositos, imagino que son parecidos a los de todo el mundo. Tienen que ver con alimentarse mejor, vivir un poco más despacio, hacer más deporte, salir al campo, acabar las cosas que empezamos, no posponer eternamente las cosas que no nos gustan.

Y me siento a escribir esta entradita, y me tengo que desco… reir de mi misma sin parar y de mis propósitos. Han caído todos con el día a día, con esta ciudad grande, con las ganas de estar con todo el mundo y de hacer ochocientas cosas … uno tras otro:

Alimentarnos mejor… y llevamos todo el mes haciendo y zampando pruebas una de las cosas ricas del mundo, pero no precisamente sanísimas… aunque la culpa es de Un Pedazo de Pan

Acabar lo que empezamos … y llevo con esta entrada casi un mes. Bueno, y seis años sin cortinas en casa.

Y no posponer lo que no nos gusta… y tengo muchos papelitos y recaditos de la administración, que no termino de cerrar y se acaba el año.

Vivir despacio…y vamos esta mañana a la Casa de Campo a un cumpleaños de picnic, y oye, qué raro, no están, y eso que llegamos un poco más tarde… más qué raro…sacar el móvil, mirar el wasap, leer la invitación… ¡horrorrrr! Había sido el día anterior... tragar saliva, contarselo a tu hija pequeña… se entristece, se preocupa por su amiga (habrá pensado que no quería venir) . Charla sobre madres imperfectas y despistadas. Me deja de piedra con su capacidad de comprensión. Decidimos hacer unos recaditos entonces, y así aprovechar el rato juntas. Han cerrado la tienda  a la que íbamos. Y ese ser diminuto de casi siete años decide que hoy no es nuestro día, porque “a veces amatxu, los días no salen bien”. Y se queda tan pancha.

Y así pasan los días, descumpliendo con bastante despreocupación lo que  nos propusimos. Estoy pensando si ncambiar el título “los buenos despropósitos”

Y este duende de siete años ha sido el chef de estas barritas de cereales para sus desayunos en el cole. Es  una adaptación de una receta de la Thermomix, que hemos hecho a mano, muy fácil, y muy ricas. Y para ellos,  el orgullo de haberlo hecho ellos mismos, es insustituible.

Ingredientes 



* 500 gramos de muesli
(se puede sustituir por una mezcla de cereales y frutos secos a gusto de cada uno)
* 2 claras de huevo
* 50 gramos de aceite de girasol
* 50 gramos de mantequilla
* 50 gramos de sésamo
* 50 gramos de virutas (ralladura) de chocolate. Esta ha sido la aportación casera y acto de rebeldía contra los propósitos de alimentación sana.
* 120 gramos de miel de Allariz


Hemos usado la rica miel de Mel e Punto, una miel gallega del Concello da Bola, en Allariz. Una zona que se caracteriza por grandes extensiones de bosque autóctono formado por  robles, castaños y un monte bajo especialmente variado.  Forma parte de la Reserva de la Biosfera. Esta declaración, promulgada por la UNESCO, fue concedida por tratarse  de una zona particularmente importante en valores culturales y por el uso sostenible  de la tierra, atendiendo a la conservación de la flora y de la fauna. 

Cuando la pruebas, rememoras ese sabor de miel-miel que tenías registrado en algún rincón de tu cerebro . Es magnifica.

Y pensaréis que parezco su manager, juasjuas.  Y un poco Mel e Punto, es un proyecto de mi kuñadito, euskaldun él, y acogido en Galicia por amor a una galleguiña y a sus gentes. Y no solo la miel está rica, es que es un proyecto precioso lo mires por dónde lo mires. 

Comenzamos nuestro proyecto en unas parcelas escogidas por su  enclave, ideal para obtener miel de calidad en un ámbito natural.  Estas tierras nos han sido cedidas por sus propietarios gratis, con la única  condición de mantenerlas en buen estado y darles un uso productivo.  Gracias a ellos por creer en nosotros. “
En este precioso artículo que les dedicó el diario La Región podéis conocerles mejor.

En su web podéis leer como tratan la miel para que esté así de buena, y contactar con ellos para probar su rica miel.

Apunto otro propósito más… dejar de irme por las ramas.

Aquí va el paso a paso con Chef de Luxe!

1. Echar en un cuenco el muesli e ir añadiendo el resto de ingredientes


2. Separar las yemas de las claras ( cuando eres un niño esta operación es fascinante, y en ocasiones no exenta de tensión, y alquna que otra repetición)


Reflexiones entre fotos:  los huevos son alucinantes,  bellísimos... y tan ricos.


3. Añadir las claras



 4. Añadir el chocolate



5. Mezclar todo bien con una espatula


...a veces, hay que subierse a la mesa, para mezclar mejor y con más fuerza (^-^)



6. Precalentar el horno a 180º e ir forrando la bandeja con papel de horno


7.  Extender la mezcla


8. Distribur por la bandeja con las manos ( a 4 manos es mejor)



9. Para alisar bien la mezcla y poder luego cortar barritas regulares, engrasar ( aceite o mantequilla)  un papel de horno ligeramente para que no se pegue


10. Cubrir la mezcla con el papel y pasar el rodillo



11. Meter al horno 15 minutos ( ojo, vigilad vuestro horno, el nuestro es un rapidillo y se tostaron un poco más de la cuenta) y aunque riquísimas, vereis que están demasiado tostadas.  Sacar y en  caliente, con un cuchillo grande, cortar del tamaño que os gusten.


Y quedaron un poco demasiado tostadas, pero igualmente ricas. Esto es como el pan, la barra más blanca o más tostada ;D. Y lo que tiene hacer muchas cosas a la vez. 


Los restitos de la mezcla que se quedaron en la bandeja al cortar, los hemos guardado en un bote de cristal; con yogur, o incluso en alguna ensalada están de morir.


Y  a la mochila llena de buenos propositos y algún que otro desproposito.



Para proximas ocasiones, probaremos sustituyendo el muesli comercial, por cada ingrediente por separado... avena, copos de maiz, frutos secos, frutas deshidratadas...  lo haces a su gusto y creo que el coste es menor, aunque tengo que comprobarlo.

Propositos y despropositos que van  llenando la mochila. A veces más de unos y otras veces más de otros. Y me ha salido una frase de lo más gallega.

Muxu






El calcetín de los viajes, el librero amable y el panadero macizo



Pues si, esta entrada no va de pan... va de calcetines, de viajes, de librerías,  de libros (bueno si, de pan) y de guapos panaderos. Pero  sobre todo quería compartir algunas reflexiones sobre esas cosas pequeñas que hacen que algunos momentos se conviertan en extraordinarios, o no. 

Y también de cómo llego a casa el libro "Pains & Viennoiseries, Maison pas à pas" de Emmanuel Hadjiandreou, que ya había comentado en alguna entrada. ( pan de centeno, ciruelas y pimienta rosa & pan de remolacha). Este libro me tiene enamorada por todo,  tiene fotos increíbles, y recetas sencillas que siempre salen bien.

Cada otoño , si es posible, intentamos hacer un viaje cortito, cuatro o cinco días ,  para conocer una ciudad en Europa con nuestras hijas (mi amatxo va en el pack). Vamos rotando quién elige destino cada año (aunque mi  madre, se aprovecha de su condición de "senior" para venderle su libro a las enanas, y que acaben eligiendo la ciudad que quiere ella... si lee esto me mata).  Es un viaje, que siempre ha hecho muchísima ilusion al personal pequeño porque eso de ir a otro país pues,  mola mucho ( imagino que fardarán lo suyo luego en clase) , así que hablamos bastante del tema durante todo el año. 

Tenemos una hucha, que es basicamente un calcetín con una tapa de madera, al que vamos haciendo contribuciones  ( y confieso que  también hay sustracciones en momentos puntuales.. más de las que confesamos ;D). Al calcetín llegan normalmente las monedas de la cartera y  a veces, algún billete en un arrebato de generosidad. Las txikis siempre echan las monedas que se encuentran y en ocasiones , también algún dinerillo de cumpleaños con el que quieren contribuir a los viajes. De vez en cuando,  hacemos alguna cosa simbólica para ellas, en plan ahorro, como no llevar el coche a limpiar, lavarlo nosotros en el garaje, y luego meter en el calcetin los diez o doce euros que nos hubiera costado el lavado. En alguna ocasión también hemos intentado ahorrar en peluquería, pero ya hemos visto que mejor no, que merece del todo la pena visitar al peluquero, aunque sea a costa de no engordar el calcetín , pero mantener nuestras greñas más o menos en orden.
El calcetin es simbolico, vamos ahorrando, poquito, pero para ellas es un aliciente y una gran emoción ver que con lo que atesora podemos pagar algún vuelo, o alguna excursión durante los viajes. Un calcetín que ha engordado durante todo el año, y al que contribuimos todos.

El año pasado tocó Bruselas, como solución a no ponernos de acuerdo a dónde ibamos. Bueno y también porque el vuelo  estaba baratín, y como somos tantos, pues los ahorros son más que bienvenidos. Cada vez que alguién nos preguntaba dónde ibamos este año, y le deciamos que a Bruselas, nos ponía careto de "a-Bruselas?-qué-poco-emocionante-no?" Creo que ibamos ya poco motivados. Y quizá fue esa falta de expectativas lo que nos hizo visitar la ciudad sin mucha planificación, sin prisas, sin rutas. Y conocimos una ciudad que vive muy bien, con muchos rincones, y gente muy amable.
Y es en Bruselas dónde compramos este libro panadero maravilloso.
Entre café y café , entramos en una librería de esas pequeñitas, no exactamente ordenadísima pero muy cuidada, con ese punto relajado que tiene el comercio en “Europa” (si, con comillas) que es tan difícil encontrar por aquí. Y yo disparada hacia la sección de gastronomía a curiosear. Y fue el primero que vi, la portada me llamó, con esta fotografía tan sencilla, parecía que esas manos me ofrecían el pan  y el libro a la vez  “tómalo, venga”. 




Estaba en francés,  pero bueno , ya me apañaría entre mi no-francés y la ayuda de alguna amiga. Cogí algún otro libro, y dude mucho, solo quería coger uno. Me hubiera llevado todos, pero de un tiempo a esta parte, me corto mucho para comprar libros y he  dejado la dosis pautada a un libro cada vez. Hasta que no lo leo, releo y trabajo con ese libro, no entra uno nuevo. Es un poco por todo, por intentar un consumo más responsable, por espacio, por salud mental, por dar un poco de ejemplo a las enanas ( que muchas veces no lo consigo, pero bueno esto está en la carpeta de #workinprogress)
Llego a la caja y me atiende un señor muy amable en inglés (enseguida se ha dado cuenta de que somos guiris) , toma el libro para cobrarlo y mientras lo hace, me pregunta “¿le gusta el pan?”. Y que me mire y me lo pregunte , pues ya me parece fascinante. Pues vaya idiotez, pensareis. Pues no del todo, porque aquí en esta ciudad grande dónde vivo, nos hemos acostumbrado tristemente a que nadie te mire en un comercio y a vivir el hecho de ir a comprar como algo absolutamente automatico en el que alguién al otro lado de la caja , te pide la tarjeta sin mirarte y sigue hablando con su colega. Pagas y te vas.  Y digo habitualmente porque siempre hay excepciones. Pero aquel señor vio el libro que había comprado, se interesó por la elección, me miró y empezamos a hablar sobre el pan, sobre hacer pan en casa, sobre cómo era el pan en Bélgica, sobre otros libros recomendables... un rato delicioso de charla. Y cada vez que abro el libro, ahí está ese momento.
Cuando me pasan estas cosas siempre pienso en la vida esta que llevamos por aquí, que no nos deja  pararnos a ver  a las personas con las que nos cruzamos a diario, que nos hace perder muchas cosas buenas cada día, que nos hace ir por ahí sin ver, sin sentir y en definitiva sin vivir.  No voy a hacer un alegato de lo “slow” como rollo marketiniano y megaguaisssss,  pero si me quiero parar a ver las diferencias entre vivir de manera consciente,  o al menos intentarlo, o ir con el piloto automático puesto por la vida ( si os gusta el tema de cocina consciente, pasaros por el blog de Luis Portillo www.cocinameditativa.com  sobre cocina, meditación y alimentación consciente)

Aquel señor librero, además de un superprofesional, estaba presente , y trataba a las personas que entraban en su casa con un respeto y un cariño fuera de lo común. Se le veía feliz.
Y además como buen vecino, y fomentando la comunidad, me contó muy orgulloso que a un par de manzanas de la librería, había una de las mejores panaderías de Bruselas, que hacían un pan de muchísima calidad y que enseguida  volaba de la tienda en cuanto sacaban las hornadas. Era la panaderia Le Saint-Aulaye ( Rue Américaine, 130). Así que de la librería, nos acercamos a la panadería. Pero llegamos justo cuando estaban cerrando, con la tienda casi vacia.

Había un guapo (mucho)  panadero recogiendo los cestos ya ¡qué pena! no nos habíamos dado cuenta de la hora, eran ya las seis y media y estaban cerrando. Horarios dignos para las personas, y para los panaderos, que falta hace. Y allí nos quedamos mirando como el panadero recogía los cestos, con su camiseta blanca de panadero, su delantal y su gorro... con la cara pegada al escaparate. Así que nunca supimos, si el exito de la panadería eran sus ricos panes, o el panadero macizo. 

Así que tenemos una excusa para volver y probar el pan de Saint-Aulaye


Bread venture...coming soon



 ¿Con cuántas personas anónimas nos habremos cruzado en nuestra infancia por las calles de nuestro barrio? ¿Y os imagináis llegar a conocer a una de ellas pasados los cuarenta, después de que la vida os haya alejado más de mil kilómetros del barrio de la niñez, sólo porque a ambas os apasiona el pan casero y artesano? 


"De Bilbao de toda la vida" de Tomás Ondarroa & Jon Uriarte. Editado por BBK, colección Bizkaiko Gaiak


Pues eso nos ha ocurrido  a Un pedazo de pan y a Playlosophy

 

En el improbable caso de que exista alguien  que no conozca el blog www.unpedazodepan.es, por este patio panarra, casi que me da hasta envidia porque en cuanto abra la pagina, será un gran descubrimiento y un disfrute de muchas horas. Un Pedazo de Pan es uno de los sitios de referencia para el panadero casero.  Y no es peloteo innecesario. El blog de Circe (su nombre en la red) es uno de los imprescindibles de verdad, al que vuelves una y otra vez para consultar dudas, porque ella te acerca los temas con una sencillez absolutamente maravillosa, ya sea una entrada muy técnica, o asuntos más prácticos. Y es esta capacidad de hacer fácil lo difícil, lo que tiene enganchada a toda la comunidad panadera. Y una generosidad enorme por compartir sus conocimientos, sus experimentos, sus proyectos, las visitas a panaderos y otras gentes del pan… y una cosa que me encanta… ella también comparte sus desconocimientos, y eso le lleva a estar todo el día trasteando en la cocina (a veces cuando leo alguna entrada, me la imagino preparando todos los materiales y me parto yo sola) para mejorar, y aprender cada día más.

Os dejo un link con una entrevista que le hizo Beatriz Echeverria en CanalBabette, para que conozcáis mejor a Circe, aunque conozcáis su blog, me parece una entrevista preciosa para saber algo más de la persona que nos regala Un Pedazo de Pan.




Y como hemos tenido un pasado común pero desconocido -hasta para nosotras-, hemos decidido amasar un futuro común aventurero y compartido en las redes.



Queremos presentaros nuestra Bread Venture para los próximos meses: recetas que publicaremos conjuntamente. Y eso significa que saldrán a la vez en ambos blogs. Y eso significa que cada receta, el texto, el montaje... todo será fruto de nuestra colaboración virtual.  Trataremos de sacar lo mejor de nosotras mismas. Los contenidos claro está, correrán a cargo de Un Pedazo de Pan,  el desarrollo de la receta y del proceso, las explicaciones técnicas, y esos detalles tan útiles que ella siempre aporta. Yo trataré de traducir en imágenes los contenidos ¡Qué nervios! ¡Y qué alegría poder trabajar de esta manera! El pan tiene estas cosas, que acerca a las personas.



Queremos divertirnos y aprender por el camino, así que no habrá periodicidad fija, obligaciones ni contratos. Publicaremos cuando tengamos una idea interesante que nos atraiga a ambas, cuando tengamos tiempo de elaborarla, montar el texto y las fotos, combinando las distancias y las respectivas vidas de familia y profesionales. Pero podemos ya anunciar que al menos hay dos propuestas en la bandeja de salida, con guión esbozado, acúmulo de materiales, ... y hasta aquí puedo escribir.



Y como es de bien nacidos ser agradecidos, también queremos confesar que nos descubrimos gracias a gente genial como Beatriz Echevarría, de La Cocina de Babette y El Horno de Babette, y a Iñaki Echegoyen, de Panarras.com.




Frases que llegan a a tu bandeja de entrada


Hoy tenía en la cabeza una entrada sobre una escuela de cocina maravillosa, La cocina de Babette,en su web hay material precioso y valiosisimo para cualquier PANadicto casero, pero se ha colado en mi bandeja de entrada esta frase, y me apetecía compartir :D

"Actuamos como si el lujo y la comodidad fueran lo más importante en la vida, cuando lo único que necesitamos para ser realmente felices es algo por lo cual entusiasmarnos." - Charles Kingsley

¿A qué si? 




A mí me entusiasma lo hecho a mano, por alguien, para alguien, porque es único, porque en cada cosa que haces con tus manos, dejas un pedacito, pones tu tiempo, tus pensamientos, sensaciones, vivencias, amor, cariño. 

Este es el verdadero lujo, porque nuestra mirada  es única, nos pertenece, nuestro trabajo, nuestra forma de expresar lo que vivimos, lo que sentimos. 

Y a ti, ¿qué te entusiasma?