Una receta de roscón de miga tierna


Playlosophy agua de azahar Tena Sevilla

Dice la Wikipedia que  "El origen del roscón parece estar relacionado con las saturnales romanas, aunque en la actualidad algunos lo relacionan con una representación complementaria y comestible de la corona de adviento, aun cuando la tradición de la corona de adviento es muy posterior en España, lo que hace muy dudosa esa relación.




Éstas eran fiestas dedicadas al dios Saturno con el objeto de que el pueblo romano en general pudiera celebrar los días más largos que empezaban a venir tras el solsticio de invierno. Para estos festejos, se elaboraban unas tortas redondas con higos, dátiles y miel, que se repartían por igual entre los plebeyos y esclavos. Ya en el siglo III, en el interior del dulce se introducía un haba seca, y el afortunado al que le tocaba era nombrado rey de reyes durante un corto periodo de tiempo establecido de antemano"

En este diario panadero todas las recetas están asociadas a algún recuerdo de infancia. El roscón (el buen roscón) nos fascina a casi todos, porque para la mayoría está profundamente ligado a la noche mágica de Reyes, en aquellos tiempos de nuestra niñez en los que las ocasiones de recibir regalos eran muy pocas y quizá por eso tan especiales. 

A mí me hacía una ilusión (es un poco tontería) tremenda limpiar mis zapatos y dejarlos relucientes  en el arbol,  zapatos relucientes era igual a "Queridos Reyes Magos: soy muy buena y agradezco que me traigais lo que he pedido", eso pensaba yo. Hoy todavía, tengo esa fijación con los zapatos... que le voy a hacer.

¿Y qué decir del desayuno de Reyes? Roscón con chocolate, caras felices , ojos brillantes, chorretones de chocolate por la carra y el pijama, y ese olor especial del roscón grabado en nuestra memoria de niño. Ese olor que no he sabido lo que era hasta mucho después. Agua de azahar. Por eso he comenzado esta entrada con la foto de la botella de Luca de Tena, el olor es maravilloso. A veces, abro la despensa, y la saco para olerla solo un poquito, la vuelvo a cerrar y ya.

He dudado si publicar esta entrada o no, porque me faltan las ultimas fotos del proceso. Siempre que he hecho la receta o era para llevar a algún sitio, o de noche, y no me gusta hacer las fotos con luz artificial. Pero lleva ya mucho en borrador porque no me da la vida, y solo faltan un par dedías para Reyes. Y realmente con la técnica del water roux / mil roux se consigue una miga  suave, tierna y delicada, así que ahí va.

 Ingredientes

- 350 gramos de harina de fuerza eco
- 75 gramos de mantequilla
- 2 huevos
- 175 gramos  de leche
- 100 gramos de azúcar
- 5 gramos de levadura seca de panadero
- 5 gramos de sal
- 1 cucharadita de ron
- 3 cucharaditas de agua de azahar
- Ralladura de limón y de naranja
- Huevo batido  para pintar
- Frutas confitadas, almendras fileteadas, azúcar perlado o azúcar blanca mojada en agua de azahar para decorar.

Paso a paso
Dia -1
1. Hacer una infusión con la leche, piel de naranja y de limón. Hervir, y apagar. Añadir el agua de azahar y el ron, y dejar templar.


   

 . Tomar 100 gr de la leche y hacer un milk roux (una especie de besamel)con 25 gr de la harina.  Con esta técnica sobre la que podéis leer en panarras.com, el blog de pan con mas rigor y más divertido del panorama panarra, conseguireis una miga suave y delicada.  

      Cocer  a fuego lento la leche y la harina, removiendo para no hacer grumos, y cuando espese apartar y dejar templar


3.       Mezclar la leche restante con el milk roux y los huevos y batir bien


4.       Preparamos aparte una pasta de azúcar que no incorporamos a la masa hasta más tarde, para que se puede desarrollar bien el gluten durante el amasado, y que así obtengamos una masa resistente para levar huevos, mantequilla y leche. Tomamos 25 gramos de la mezcla líquida (leche + huevos) 25 gramos de la harina y todo el azúcar y lo mezclamos en un cuenco. Reservamos para incorporar luego a la masa.


5.       Mezclamos el resto de los líquidos (leche +huevos) con la harina restante (350-25-25 = 300 gramos) . Lo mezclamos bien hasta que este toda la harina integrada sin grumos. Dejamos reposar  ( autólisis) la mezcla al menos 30 minutos, lo que nos permitirá ahorrarnos bastante tiempo de amasado.


6.     Amasar hasta que se desarrolle bien el gluten (prueba de la ventana). Hacer pequeños reposos si es necesario.


7.       Incorporamos la levadura y amasamos un poco



8.       Incorporamos la sal y amasamos un poco


9.     Incorporamos la pasta de azúcar ( con la rasqueta) y amasamos hasta que esté integrada en la masa


10.   Incorporamos la mantequilla  (en 2 o 3 veces  los 75 gramos) también con la rasqueta y amasamos hasta que esté integrada. La masa debe quedar lisa.


11.   Incorporamos la ralladura de limón y naranja amasando un poco. La cantidad a vuestro gusto. Este invierno hemos traido muchos limones de Gaztelua, que huelen a limón. Esta mesa de la foto, es nuestra otra mesa.


12.   Boleamos y la metemos a un cuenco previamente engrasado con aceite y la cubrimos con un gorro de ducha o una bolsa. La dejamos fuera a temperatura ambiente al menos una hora para que la fermentación comience sin problema
13.   La metemos a la nevera. A este tipo de masas enriquecidas, les viene muy bien el frio. Pasará la  noche a la fresca, y la mañana siguiente habrá  crecido al menos el doble.


Día 0
Enharinamos la mesa y volcamos la masa



Desgasificamos bien dando palmaditas

Boleamos y formamos el roscón . En este video de Babette, Bea lo explica fenomenal. Para ello hacemos un.  agujero en el centro, y vamos estirando poco a poco, hasta dejarlo del tamaño adecuado.  











Para meter la sorpresa, cortamos por debajo con una tijera y luego cerramos.







Esta cantidad de masa hace un roscón ovalado de las medidas de la bandeja del horno (largo x ancho). O también dos redondos para hornear juntos por ejemplo y decorar de diferentes maneras


Lo colocamos sobre la bandeja del horno (con papel de hornear)  y lo pintamos de huevo batido (añadir una pizca de sal para que el huevo no quede “baboso”)


Metemos el roscón en el horno, que vamos a usar como pequeña cámara de fermentación. Para ello hervimos agua y la echamos en una bandeja / cuenco que situamos en el suelo del horno, creando humedad y calor. Dejamos fermentar durante 90 minutos. Es importante una segunda fermentación larga para que el roscón llegué a su máxima expansión y no greñe después durante el horneado

Pasado este tiempo lo sacamos y precalentamos el horno a 180 grados ( llevará unos 30 minutos) . Aprovechamos para repintar de huevo el roscón y decorarlo  al gusto ( azúcar perlado, o un azúcar blanco ligeramente humedecido con agua de azahar, frutas confitadas, almendras fileteadas)











Metemos el roscón en el horno  durante 10 minutos. Pasado este tiempo, abrimos, y echamos un vistazo. Le ponemos 5 minutos más y volvemos a abrir para ver cómo va de dorado. Si veis que no está, ir dándole un par de minutos cada vez. Dependerá de cada horno, pero es importatne que no se queme y que no haga una corteza crujiente, en este caso no nos interesa



Es la única foto que tengo del roscón con esta receta. Es de una mañana fria de Diciembre, un roscón que se fue a los Desayunos de Adviento del colegio de las txikis, y que al pude fotografiar la miga ya al final cuando los niños entraron en clase.

Y con esta receta hicimos una tarde de roscón varias amigas, todas se llevaron su masa lista para levar, y al dia siguiente hornear.  Yo estaba feliz porque además de reirnos un montón, a todas les salió estupendo al día siguiente ( hubo incluso versión vegana con leche de avena y margarina). 

Combinar la técnica del milk roux, con la incorporación posterior al amasado del azucar y la mantequilla, asegura una miga delicada  y suave.  

La tarde acabó con merienda cena de roscón y chocolate para 30, entre pequeños y grandes. Y se llevaron su paquetito con todos los ingredientes para poder hacerlo en casa. Esta ha sido nuestra felicitación de Navidad este año.




Feliz Año o al menos tan feliz como podamos y sepamos. Urte berri on



Barritas de cereales, miel de Allariz y buenos propositos




Llega el nuevo curso , el otoño y los buenos propositos a casa. Nos encanta el verano, las vacaciones, el mar, la playa, las fiestas de los pueblos, los helados... pero el otoño nos  gusta muchísimo y nos da mil excusas para meternos en la cocina y enredar un rato.

Nuestros buenos propositos, imagino que son parecidos a los de todo el mundo. Tienen que ver con alimentarse mejor, vivir un poco más despacio, hacer más deporte, salir al campo, acabar las cosas que empezamos, no posponer eternamente las cosas que no nos gustan.

Y me siento a escribir esta entradita, y me tengo que desco… reir de mi misma sin parar y de mis propósitos. Han caído todos con el día a día, con esta ciudad grande, con las ganas de estar con todo el mundo y de hacer ochocientas cosas … uno tras otro:

Alimentarnos mejor… y llevamos todo el mes haciendo y zampando pruebas una de las cosas ricas del mundo, pero no precisamente sanísimas… aunque la culpa es de Un Pedazo de Pan

Acabar lo que empezamos … y llevo con esta entrada casi un mes. Bueno, y seis años sin cortinas en casa.

Y no posponer lo que no nos gusta… y tengo muchos papelitos y recaditos de la administración, que no termino de cerrar y se acaba el año.

Vivir despacio…y vamos esta mañana a la Casa de Campo a un cumpleaños de picnic, y oye, qué raro, no están, y eso que llegamos un poco más tarde… más qué raro…sacar el móvil, mirar el wasap, leer la invitación… ¡horrorrrr! Había sido el día anterior... tragar saliva, contarselo a tu hija pequeña… se entristece, se preocupa por su amiga (habrá pensado que no quería venir) . Charla sobre madres imperfectas y despistadas. Me deja de piedra con su capacidad de comprensión. Decidimos hacer unos recaditos entonces, y así aprovechar el rato juntas. Han cerrado la tienda  a la que íbamos. Y ese ser diminuto de casi siete años decide que hoy no es nuestro día, porque “a veces amatxu, los días no salen bien”. Y se queda tan pancha.

Y así pasan los días, descumpliendo con bastante despreocupación lo que  nos propusimos. Estoy pensando si ncambiar el título “los buenos despropósitos”

Y este duende de siete años ha sido el chef de estas barritas de cereales para sus desayunos en el cole. Es  una adaptación de una receta de la Thermomix, que hemos hecho a mano, muy fácil, y muy ricas. Y para ellos,  el orgullo de haberlo hecho ellos mismos, es insustituible.

Ingredientes 



* 500 gramos de muesli
(se puede sustituir por una mezcla de cereales y frutos secos a gusto de cada uno)
* 2 claras de huevo
* 50 gramos de aceite de girasol
* 50 gramos de mantequilla
* 50 gramos de sésamo
* 50 gramos de virutas (ralladura) de chocolate. Esta ha sido la aportación casera y acto de rebeldía contra los propósitos de alimentación sana.
* 120 gramos de miel de Allariz


Hemos usado la rica miel de Mel e Punto, una miel gallega del Concello da Bola, en Allariz. Una zona que se caracteriza por grandes extensiones de bosque autóctono formado por  robles, castaños y un monte bajo especialmente variado.  Forma parte de la Reserva de la Biosfera. Esta declaración, promulgada por la UNESCO, fue concedida por tratarse  de una zona particularmente importante en valores culturales y por el uso sostenible  de la tierra, atendiendo a la conservación de la flora y de la fauna. 

Cuando la pruebas, rememoras ese sabor de miel-miel que tenías registrado en algún rincón de tu cerebro . Es magnifica.

Y pensaréis que parezco su manager, juasjuas.  Y un poco Mel e Punto, es un proyecto de mi kuñadito, euskaldun él, y acogido en Galicia por amor a una galleguiña y a sus gentes. Y no solo la miel está rica, es que es un proyecto precioso lo mires por dónde lo mires. 

Comenzamos nuestro proyecto en unas parcelas escogidas por su  enclave, ideal para obtener miel de calidad en un ámbito natural.  Estas tierras nos han sido cedidas por sus propietarios gratis, con la única  condición de mantenerlas en buen estado y darles un uso productivo.  Gracias a ellos por creer en nosotros. “
En este precioso artículo que les dedicó el diario La Región podéis conocerles mejor.

En su web podéis leer como tratan la miel para que esté así de buena, y contactar con ellos para probar su rica miel.

Apunto otro propósito más… dejar de irme por las ramas.

Aquí va el paso a paso con Chef de Luxe!

1. Echar en un cuenco el muesli e ir añadiendo el resto de ingredientes


2. Separar las yemas de las claras ( cuando eres un niño esta operación es fascinante, y en ocasiones no exenta de tensión, y alquna que otra repetición)


Reflexiones entre fotos:  los huevos son alucinantes,  bellísimos... y tan ricos.


3. Añadir las claras



 4. Añadir el chocolate



5. Mezclar todo bien con una espatula


...a veces, hay que subierse a la mesa, para mezclar mejor y con más fuerza (^-^)



6. Precalentar el horno a 180º e ir forrando la bandeja con papel de horno


7.  Extender la mezcla


8. Distribur por la bandeja con las manos ( a 4 manos es mejor)



9. Para alisar bien la mezcla y poder luego cortar barritas regulares, engrasar ( aceite o mantequilla)  un papel de horno ligeramente para que no se pegue


10. Cubrir la mezcla con el papel y pasar el rodillo



11. Meter al horno 15 minutos ( ojo, vigilad vuestro horno, el nuestro es un rapidillo y se tostaron un poco más de la cuenta) y aunque riquísimas, vereis que están demasiado tostadas.  Sacar y en  caliente, con un cuchillo grande, cortar del tamaño que os gusten.


Y quedaron un poco demasiado tostadas, pero igualmente ricas. Esto es como el pan, la barra más blanca o más tostada ;D. Y lo que tiene hacer muchas cosas a la vez. 


Los restitos de la mezcla que se quedaron en la bandeja al cortar, los hemos guardado en un bote de cristal; con yogur, o incluso en alguna ensalada están de morir.


Y  a la mochila llena de buenos propositos y algún que otro desproposito.



Para proximas ocasiones, probaremos sustituyendo el muesli comercial, por cada ingrediente por separado... avena, copos de maiz, frutos secos, frutas deshidratadas...  lo haces a su gusto y creo que el coste es menor, aunque tengo que comprobarlo.

Propositos y despropositos que van  llenando la mochila. A veces más de unos y otras veces más de otros. Y me ha salido una frase de lo más gallega.

Muxu






El calcetín de los viajes, el librero amable y el panadero macizo



Pues si, esta entrada no va de pan... va de calcetines, de viajes, de librerías,  de libros (bueno si, de pan) y de guapos panaderos. Pero  sobre todo quería compartir algunas reflexiones sobre esas cosas pequeñas que hacen que algunos momentos se conviertan en extraordinarios, o no. 

Y también de cómo llego a casa el libro "Pains & Viennoiseries, Maison pas à pas" de Emmanuel Hadjiandreou, que ya había comentado en alguna entrada. ( pan de centeno, ciruelas y pimienta rosa & pan de remolacha). Este libro me tiene enamorada por todo,  tiene fotos increíbles, y recetas sencillas que siempre salen bien.

Cada otoño , si es posible, intentamos hacer un viaje cortito, cuatro o cinco días ,  para conocer una ciudad en Europa con nuestras hijas (mi amatxo va en el pack). Vamos rotando quién elige destino cada año (aunque mi  madre, se aprovecha de su condición de "senior" para venderle su libro a las enanas, y que acaben eligiendo la ciudad que quiere ella... si lee esto me mata).  Es un viaje, que siempre ha hecho muchísima ilusion al personal pequeño porque eso de ir a otro país pues,  mola mucho ( imagino que fardarán lo suyo luego en clase) , así que hablamos bastante del tema durante todo el año. 

Tenemos una hucha, que es basicamente un calcetín con una tapa de madera, al que vamos haciendo contribuciones  ( y confieso que  también hay sustracciones en momentos puntuales.. más de las que confesamos ;D). Al calcetín llegan normalmente las monedas de la cartera y  a veces, algún billete en un arrebato de generosidad. Las txikis siempre echan las monedas que se encuentran y en ocasiones , también algún dinerillo de cumpleaños con el que quieren contribuir a los viajes. De vez en cuando,  hacemos alguna cosa simbólica para ellas, en plan ahorro, como no llevar el coche a limpiar, lavarlo nosotros en el garaje, y luego meter en el calcetin los diez o doce euros que nos hubiera costado el lavado. En alguna ocasión también hemos intentado ahorrar en peluquería, pero ya hemos visto que mejor no, que merece del todo la pena visitar al peluquero, aunque sea a costa de no engordar el calcetín , pero mantener nuestras greñas más o menos en orden.
El calcetin es simbolico, vamos ahorrando, poquito, pero para ellas es un aliciente y una gran emoción ver que con lo que atesora podemos pagar algún vuelo, o alguna excursión durante los viajes. Un calcetín que ha engordado durante todo el año, y al que contribuimos todos.

El año pasado tocó Bruselas, como solución a no ponernos de acuerdo a dónde ibamos. Bueno y también porque el vuelo  estaba baratín, y como somos tantos, pues los ahorros son más que bienvenidos. Cada vez que alguién nos preguntaba dónde ibamos este año, y le deciamos que a Bruselas, nos ponía careto de "a-Bruselas?-qué-poco-emocionante-no?" Creo que ibamos ya poco motivados. Y quizá fue esa falta de expectativas lo que nos hizo visitar la ciudad sin mucha planificación, sin prisas, sin rutas. Y conocimos una ciudad que vive muy bien, con muchos rincones, y gente muy amable.
Y es en Bruselas dónde compramos este libro panadero maravilloso.
Entre café y café , entramos en una librería de esas pequeñitas, no exactamente ordenadísima pero muy cuidada, con ese punto relajado que tiene el comercio en “Europa” (si, con comillas) que es tan difícil encontrar por aquí. Y yo disparada hacia la sección de gastronomía a curiosear. Y fue el primero que vi, la portada me llamó, con esta fotografía tan sencilla, parecía que esas manos me ofrecían el pan  y el libro a la vez  “tómalo, venga”. 




Estaba en francés,  pero bueno , ya me apañaría entre mi no-francés y la ayuda de alguna amiga. Cogí algún otro libro, y dude mucho, solo quería coger uno. Me hubiera llevado todos, pero de un tiempo a esta parte, me corto mucho para comprar libros y he  dejado la dosis pautada a un libro cada vez. Hasta que no lo leo, releo y trabajo con ese libro, no entra uno nuevo. Es un poco por todo, por intentar un consumo más responsable, por espacio, por salud mental, por dar un poco de ejemplo a las enanas ( que muchas veces no lo consigo, pero bueno esto está en la carpeta de #workinprogress)
Llego a la caja y me atiende un señor muy amable en inglés (enseguida se ha dado cuenta de que somos guiris) , toma el libro para cobrarlo y mientras lo hace, me pregunta “¿le gusta el pan?”. Y que me mire y me lo pregunte , pues ya me parece fascinante. Pues vaya idiotez, pensareis. Pues no del todo, porque aquí en esta ciudad grande dónde vivo, nos hemos acostumbrado tristemente a que nadie te mire en un comercio y a vivir el hecho de ir a comprar como algo absolutamente automatico en el que alguién al otro lado de la caja , te pide la tarjeta sin mirarte y sigue hablando con su colega. Pagas y te vas.  Y digo habitualmente porque siempre hay excepciones. Pero aquel señor vio el libro que había comprado, se interesó por la elección, me miró y empezamos a hablar sobre el pan, sobre hacer pan en casa, sobre cómo era el pan en Bélgica, sobre otros libros recomendables... un rato delicioso de charla. Y cada vez que abro el libro, ahí está ese momento.
Cuando me pasan estas cosas siempre pienso en la vida esta que llevamos por aquí, que no nos deja  pararnos a ver  a las personas con las que nos cruzamos a diario, que nos hace perder muchas cosas buenas cada día, que nos hace ir por ahí sin ver, sin sentir y en definitiva sin vivir.  No voy a hacer un alegato de lo “slow” como rollo marketiniano y megaguaisssss,  pero si me quiero parar a ver las diferencias entre vivir de manera consciente,  o al menos intentarlo, o ir con el piloto automático puesto por la vida ( si os gusta el tema de cocina consciente, pasaros por el blog de Luis Portillo www.cocinameditativa.com  sobre cocina, meditación y alimentación consciente)

Aquel señor librero, además de un superprofesional, estaba presente , y trataba a las personas que entraban en su casa con un respeto y un cariño fuera de lo común. Se le veía feliz.
Y además como buen vecino, y fomentando la comunidad, me contó muy orgulloso que a un par de manzanas de la librería, había una de las mejores panaderías de Bruselas, que hacían un pan de muchísima calidad y que enseguida  volaba de la tienda en cuanto sacaban las hornadas. Era la panaderia Le Saint-Aulaye ( Rue Américaine, 130). Así que de la librería, nos acercamos a la panadería. Pero llegamos justo cuando estaban cerrando, con la tienda casi vacia.

Había un guapo (mucho)  panadero recogiendo los cestos ya ¡qué pena! no nos habíamos dado cuenta de la hora, eran ya las seis y media y estaban cerrando. Horarios dignos para las personas, y para los panaderos, que falta hace. Y allí nos quedamos mirando como el panadero recogía los cestos, con su camiseta blanca de panadero, su delantal y su gorro... con la cara pegada al escaparate. Así que nunca supimos, si el exito de la panadería eran sus ricos panes, o el panadero macizo. 

Así que tenemos una excusa para volver y probar el pan de Saint-Aulaye


Bread venture...coming soon



 ¿Con cuántas personas anónimas nos habremos cruzado en nuestra infancia por las calles de nuestro barrio? ¿Y os imagináis llegar a conocer a una de ellas pasados los cuarenta, después de que la vida os haya alejado más de mil kilómetros del barrio de la niñez, sólo porque a ambas os apasiona el pan casero y artesano? 


"De Bilbao de toda la vida" de Tomás Ondarroa & Jon Uriarte. Editado por BBK, colección Bizkaiko Gaiak


Pues eso nos ha ocurrido  a Un pedazo de pan y a Playlosophy

 

En el improbable caso de que exista alguien  que no conozca el blog www.unpedazodepan.es, por este patio panarra, casi que me da hasta envidia porque en cuanto abra la pagina, será un gran descubrimiento y un disfrute de muchas horas. Un Pedazo de Pan es uno de los sitios de referencia para el panadero casero.  Y no es peloteo innecesario. El blog de Circe (su nombre en la red) es uno de los imprescindibles de verdad, al que vuelves una y otra vez para consultar dudas, porque ella te acerca los temas con una sencillez absolutamente maravillosa, ya sea una entrada muy técnica, o asuntos más prácticos. Y es esta capacidad de hacer fácil lo difícil, lo que tiene enganchada a toda la comunidad panadera. Y una generosidad enorme por compartir sus conocimientos, sus experimentos, sus proyectos, las visitas a panaderos y otras gentes del pan… y una cosa que me encanta… ella también comparte sus desconocimientos, y eso le lleva a estar todo el día trasteando en la cocina (a veces cuando leo alguna entrada, me la imagino preparando todos los materiales y me parto yo sola) para mejorar, y aprender cada día más.

Os dejo un link con una entrevista que le hizo Beatriz Echeverria en CanalBabette, para que conozcáis mejor a Circe, aunque conozcáis su blog, me parece una entrevista preciosa para saber algo más de la persona que nos regala Un Pedazo de Pan.




Y como hemos tenido un pasado común pero desconocido -hasta para nosotras-, hemos decidido amasar un futuro común aventurero y compartido en las redes.



Queremos presentaros nuestra Bread Venture para los próximos meses: recetas que publicaremos conjuntamente. Y eso significa que saldrán a la vez en ambos blogs. Y eso significa que cada receta, el texto, el montaje... todo será fruto de nuestra colaboración virtual.  Trataremos de sacar lo mejor de nosotras mismas. Los contenidos claro está, correrán a cargo de Un Pedazo de Pan,  el desarrollo de la receta y del proceso, las explicaciones técnicas, y esos detalles tan útiles que ella siempre aporta. Yo trataré de traducir en imágenes los contenidos ¡Qué nervios! ¡Y qué alegría poder trabajar de esta manera! El pan tiene estas cosas, que acerca a las personas.



Queremos divertirnos y aprender por el camino, así que no habrá periodicidad fija, obligaciones ni contratos. Publicaremos cuando tengamos una idea interesante que nos atraiga a ambas, cuando tengamos tiempo de elaborarla, montar el texto y las fotos, combinando las distancias y las respectivas vidas de familia y profesionales. Pero podemos ya anunciar que al menos hay dos propuestas en la bandeja de salida, con guión esbozado, acúmulo de materiales, ... y hasta aquí puedo escribir.



Y como es de bien nacidos ser agradecidos, también queremos confesar que nos descubrimos gracias a gente genial como Beatriz Echevarría, de La Cocina de Babette y El Horno de Babette, y a Iñaki Echegoyen, de Panarras.com.